SANTUARIO DEL PADRE HURTADO

Santiago, Chile

1995

SANTUARIO DEL PADRE HURTADO

Santiago, Chile

1995

SANTUARIO DEL PADRE HURTADO

Santiago, Chile

1995

Este Santuario acoge la tumba del sacerdote jesuita Alberto Hurtado, una de las figuras más relevantes de la historia de Chile durante el siglo XX. Muerto en 1952 tras toda una vida de trabajo en favor de los más pobres, el Padre Hurtado fue beatificado en 1995. Hoy llegan hasta su tumba, en diaria peregrinación, miles de hombres, mujeres y niños que concurren a rendirle homenaje.

El Santuario se ubica en un barrio popular y densamente habitado en el sector poniente de la ciudad de Santiago, al borde de la avenida General Velásquez, vía que soporta un sostenido tráfico de vehículos. El solar se caracteriza por la presencia, a su alrededor, de un conjunto de edificios emblemáticos: la iglesia, el edificio que acoge a los enfermos, un pequeño teatro y las hospederías destinadas a proporcionar un alojamiento digno a los más desposeídos. La estrategia arquitectónica utilizó el interior de la parcela aprovechando algunos árboles ya existentes y proponiendo otros, para conferir al lugar el carácter de un pequeño parque, teniendo presente que la nueva construcción debería ser capaz de articular un cierto desorden preexistente y establecer un diálogo con los edificios del entorno.

Uno de los principales desafíos de este proyecto fué crear un ambiente de paz que nos distanciara del tráfago de la vida urbana, que corre sin pausa por las avenidas adyacentes, ajeno a cualquier sentido de trascendencia. Además, era necesario conjugar la escala íntima de los peregrinos que diariamente acuden a la tumba, con una escala colectiva que acogiera a las miles de personas que se dan cita allí en las fechas que conmemoran episodios trascendentales en la vida del Padre Hurtado. Se proyectaron entonces dos áreas, unidas entre sí pero claramente diferenciadas en sus respectivos protagonismos. Por una parte, el sendero que desciende hasta la tumba responde a la cotidiana individualidad del peregrino; por otra, la explanada de césped, definida por palmas chilenas que se yerguen como columnas de un templo mayor, recibe la presencia colectiva.

Frente a la interioridad que el lugar reclamaba, se propuso un itinerario ritual que desciende flanqueado por muros de hormigón pigmentado y por el follaje de los árboles. A medida que nos adentramos en la profundidad del terreno, el paisaje cóncavo de los muros amplía el horizonte visual para revelar la plazuela donde, en medio del agua, se manifiesta la tumba como el edificio principal y protagónico del conjunto. En este cortejo cotidiano, en el descenso y el regreso, se funde el inexorable tránsito de la vida, la muerte y la resurrección.

Desde el recorrido superior que acompaña el descenso, o desde el resto del parque, el edificio del panteón emerge apenas lo necesario para recordarnos la esencia del lugar. Inmediato a la tumba – tras columnas prefabricadas de hormigón, levemente separadas entre sí para atenuar el paso de la luz – se construyó el oratorio, otro de los lugares significativos del conjunto.

La tumba donde se encuentran los restos del Padre Hurtado es un pequeño edificio circular con muros de hormigón en el que los planos horizontales y el plano vertical han sido construidos con la misma materia. En su interior, el espacio se organiza a modo de capilla en torno al féretro de piedra. La ventana sobre el sarcófago nos revela un pequeño y umbrío rincón exterior, presidido por una cruz rústica de madera. Por otra parte, allí donde la losa se despega del muro, la luz tenue que baja de lo alto genera una claridad difusa que nos separa de lo cotidiano. El despojo y la unidad del material dan lugar a la abstracción del espacio, siendo el féretro y la cruz los únicos elementos representativos de la cripta.

SANTUARIO DEL PADRE HURTADO

Santiago, Chile

1995

Concurso: Primer Premio
Ubicación: Avenida General Velásquez, Estación Central, Santiago.
Año proyecto: 1994
Año construcción: 1995
Superficie terreno: 8.000 m2.
Superficie del parque: 5.000 m2.
Superficie techada: 250 m2.
Superficie remodelada: 1.500 m2.
Arquitecto: Cristian Undurraga, Ana Luisa Deves.
Colaboradores: Tania Ayoub, Juan Pablo Merino, Bruce lowe.
Ingeniero Estructural: Jose Jimenez – Rafael Gatica.
Empresa Constructora: Jorge Cisternas.
Paisajismo: Cristian Undurraga, Juan Grimm
Fotografia: Guy Wenborne.